Cronica del concierto de Poncho K en Cordoba por Ciudemun
El concierto empieza, en teoría, a las 10 de la noche, son las 9 y media y aparco en todo el centro de Córdoba justo en frente del Pub donde es el concierto, los milagros existen, encima, justo al salir del coche Poncho K está allí, en la puerta del local saludando a unos amigos a los que informa que va a comerse un salmorejo antes de empezar, yo y mi amigo decidimos ir a un bar cercano a tomar unas cañas mientras esperamos que abran las puertas. Pasadas las diez estamos haciendo cola y al entrar cogemos sitio, el pub es pequeño, se me da fatal calcular, pero no creo que quepan más de 100 personas, el pub ya lo había visitado en una ocasión con anterioridad, es un café museo musical que recomiendo echéis un vistazo (www.elcafedelaluna.net). Son las once en punto y una voz pide paso entre el público, Poncho K y su banda pasa entre el pasillo que les dejamos los asistentes hasta el escenario, todo está listo, Corrientes Demolientes empieza la actuación, al acabar ésta el típico saludo a Córdoba, la primera impresión es buena, un amigo me dijo que era de lo mejorcito en ese tipo de conciertos en salas pequeñas, empiezo a pensar que tiene razón, suena genial, el sonido es perfecto, me encanta la manera que tiene de casi enlazar las canciones una tras otra, casi sin parar. Pasan tres o cuatro canciones y una pequeña parada para regalar camisetas, se queja el propio cantante de que son muy grandes “para siameses o para alemanes” afirma, una vez que unos cuantos de asistentes están más contentos que otros por haber saltado más a la hora de coger el regalo, otras cuatro o cinco canciones casi seguidas, la gente se va animando cada vez más, suena muy bien, mi amigo tenía razón, Poncho lo está bordando. Otro paroncillo, Poncho regala más camisetas e incluso discos vuelan por la sala, pregunta si alguien quiere Cuandovaqueré, todos quieren el regalo, el artista bromea “¿pero si os sabéis todas las canciones como que no lo tenéis?”, toca el turno de una canción más tranquila, Poncho se sienta tras cambiar de guitarra e interpreta la canción. Ha pasado una hora de concierto, Poncho da las gracias por que estemos allí, pero la gente quiere más y canta la canción “Ay ay” y la hace interactiva con el público, pide que hagamos la ola, marca el ritmo “uno, dos, tres…” la gente empieza la ola mientras canta “ay ay ay ay ay ay ay”, la peor ola que he visto nunca”, dice el cantante, “pero bueno, es la primera, vamos a por otra”, estamos volcados con él, comenta que molaría un surfero encima de la ola de manos, un grupo de asistentes le reta, “tírate tú”, se lo piensa, hace un amago, pregunta si lo van a coger si se tira, la gente afirma, al agua pato, “el Poncho” flota sobre las manos de la gente, estamos en la cima del concierto, hay química. Pide un “refrigerio”, el resto del grupo lo toma como un camarero y se les acercan uno por uno para que pida por el micrófono a los camareros, Poncho se envalentona, “¡eso, eso y estos que pidan lo que quieran que invito yo!” mientras señala al público, la gente lo aclama, definitivamente hay química. El concierto llega a su fin una hora y media después, Poncho da las gracias y se vuelve a abrir otra vez el pasillo entre el público, la banda va saludando a los allí presentes y el concierto acaba, un gran Poncho, una gran banda, un público entregado, en definitiva, un muy buen concierto.
Bueno, pues entre medias de todo lo que cuento arriba, lo que verdaderamente importa, la música, las canciones que sonaron que yo me acuerde y no en este orden claro fueron: “Cuando deje de vivir a la intemperie”, “Pescaitos”,“Un perro como tu”,“Duermes”,“Abuela”, “Borracho de la madrugá”, “Al loro”, “Camino”, “Cantes valientes”, “Mentiras de sal”, “¿Kolegas?”, “Er tio der saco”…